jueves, 29 de noviembre de 2012

Vendaval Rajoy


Una política que no contempla a los más débiles, es una mala política. El actual gobierno ha llegado cual vendaval con vientos que se están llevando por delante a los que no ofrecen resistencia y a cuantos en una situación de semi-precariedad o dependencia, son incapaces de sostenerse mínimamente en pie. Contribuimos a fraccionar la sociedad y por tanto a enfrentarla entre los que pagan sus obligaciones o dejan de hacerlo porque no tienen recursos. La caída del empleo es tan dramática que hay hogares solo con los ingresos de una pensión manteniendo dos generaciones. Se abre una fractura así en la sociedad, entre los que pueden y los que no. Una nueva sociedad, los “precariados,” surge y se extiende como una mancha de aceite imparable confirmando la fractura producida por las desigualdades de una sociedad que perdió su ritmo de crecimiento y ahora se encuentra atenazada por el miedo y por tanto inmovilizada e impotente, para emprender la recuperación. Mientras tanto, el gobierno a las órdenes de los dictados del Banco Central Europeo y de la política marcada por una Alemania firme y rígida, incapaz de poder comprender la idiosincrasia de los países del sur, sigue castigando a los más débiles, olvidando que sin estímulos a la economía y al consumo, el invento se nos cae de las manos y al final solo la suma de los “precariados” tendrá la grafica del crecimiento a favor.

Soy autónoma, nuestra financiación tiene que venir dada por las ventas, no hay posibilidad de recurrir al banco, curioso, miles de millones para que regularicen sus pérdidas. Bankia, con el mayor agujero se lleva una buena parte del préstamo que se entrega para saneamiento del sector, con previsión de entrar en beneficios (unos mil millones de euros en el 2014) ¡sorprendente recuperación! Claro con la mano de otro cojo yo un sapo dice el dicho. No importa, seremos una pura estadística, cerraremos, nos quedaremos en el paro, habrá hasta quien pierda la casa y la vida, es una cuestión puramente de estadística. En el fondo, no es más que una forma de regular el sistema del bienestar, los ricos no quieres pagar más impuestos, ¡para qué! Crean el empleo y encima tienen que subvencionar el bienestar de los demás ¡que se jodan! Es lo que sienten, han contaminado tanto la opinión pública, que ahora el parado, es porque no se lo busca, el indigente porque no le interesa integrarse, el autónomo, porque no tienen capacidad ni formación etc… y lo dramático es, que han convencido a la mayoría. Pues bien, yo no me rindo tengo un compromiso con mis clientes, conmigo misma y con la sociedad.

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