Una política que no contempla a los más débiles,
es una mala política. El actual gobierno ha llegado cual vendaval con vientos
que se están llevando por delante a los que no ofrecen resistencia y a cuantos
en una situación de semi-precariedad o dependencia, son incapaces de sostenerse
mínimamente en pie. Contribuimos a fraccionar la sociedad y por tanto a
enfrentarla entre los que pagan sus obligaciones o dejan de hacerlo porque no
tienen recursos. La caída del empleo es tan dramática que hay hogares solo con
los ingresos de una pensión manteniendo dos generaciones. Se abre una fractura
así en la sociedad, entre los que pueden y los que no. Una nueva sociedad, los “precariados,”
surge y se extiende como una mancha de aceite imparable confirmando la fractura
producida por las desigualdades de una sociedad que perdió su ritmo de
crecimiento y ahora se encuentra atenazada por el miedo y por tanto
inmovilizada e impotente, para emprender la recuperación. Mientras tanto, el
gobierno a las órdenes de los dictados del Banco Central Europeo y de la
política marcada por una Alemania firme y rígida, incapaz de poder comprender
la idiosincrasia de los países del sur, sigue castigando a los más débiles,
olvidando que sin estímulos a la economía y al consumo, el invento se nos cae
de las manos y al final solo la suma de los “precariados” tendrá la grafica del
crecimiento a favor.
Soy autónoma, nuestra financiación tiene que
venir dada por las ventas, no hay posibilidad de recurrir al banco, curioso,
miles de millones para que regularicen sus pérdidas. Bankia, con el mayor
agujero se lleva una buena parte del préstamo que se entrega para saneamiento
del sector, con previsión de entrar en beneficios (unos mil millones de euros en
el 2014) ¡sorprendente recuperación! Claro con la mano de otro cojo yo un sapo
dice el dicho. No importa, seremos una pura estadística, cerraremos, nos
quedaremos en el paro, habrá hasta quien pierda la casa y la vida, es una
cuestión puramente de estadística. En el fondo, no es más que una forma de
regular el sistema del bienestar, los ricos no quieres pagar más impuestos, ¡para
qué! Crean el empleo y encima tienen que subvencionar el bienestar de los demás
¡que se jodan! Es lo que sienten, han contaminado tanto la opinión pública, que
ahora el parado, es porque no se lo busca, el indigente porque no le interesa
integrarse, el autónomo, porque no tienen capacidad ni formación etc… y lo
dramático es, que han convencido a la mayoría. Pues bien, yo no me rindo tengo
un compromiso con mis clientes, conmigo misma y con la sociedad.